ICF apoya el coaching político

El coaching político es un acompañamiento profesional para desarrollar el liderazgo y los valores

  • El coach lleva al político a resultados extraordinarios conectándole con la gente, con su partido y con su visión y valores
  • La ICF recuerda la necesidad de elegir coaches profesionales certificados porque son la mejor garantía de calidad

Después de asistir durante unos días a un debate abierto sobre el coaching político, ICF España, la asociación que vela por la máxima calidad del coaching en España, considera necesario aclarar e informar sobre lo que realmente es y los resultados que produce.

Generalmente, los políticos conforman grandes equipos multidisciplinares compuestos por estrategas, comunicadores, sociólogos, expertos en imagen, consultores, etc. cuya presencia en un equipo político nadie cuestiona porque se ha convertido en práctica habitual. Lo que no es tan habitual es que el político, o determinado cargo político informe de que dicho equipo cuenta también con un coach. Desde la ICF creemos que esto puede deberse al desconocimiento de la labor que realiza un coach profesional y de la importancia que tiene dicha labor en el desarrollo de las competencias y habilidades de un político profesional, en especial aquellas relacionadas con la ética y los valores.

Porque lo certero y veraz es que cada más líderes políticos se hacen acompañar de un coach en diferentes fases de su carrera profesional y personal. ¿Por qué? Porque el coaching es un acompañamiento para mejorar su desempeño profesional, trabajar su papel como servidores públicos y líderes, desarrollar sus áreas de mejora y determinadas competencias y ayudarles a resolver con éxito y ética los conflictos que pueden ir encontrando en el ejercicio de sus responsabilidades.

El coaching político, practicado por profesionales de muy alto nivel, consiste en un profundo trabajo para conectar la coherencia entre pensamiento y acción de quien recibe el proceso de coaching, en este caso el político. Esto le permite auto observarse, mejorar su escucha y tomar conciencia del impacto de su modo de actuar.

El Coaching trabaja fundamentalmente para que quién realiza el proceso sea capaz de cambiar sus paradigmas de observación del mundo. El Coaching no crea líderes, trabaja con ellos para que sean capaces de ofrecer la mejor versión de sí mismos, reflexionando sobre sus resistencias interiores, la soledad, los temores, la incertidumbre, y la necesidad de abrirse a múltiples conversaciones para crear el consenso de lo posible y todo ello a través de preguntas que en ICF denominamos poderosas.

En el político, en general, confluyen tres líneas. La primera su relación con los ciudadanos, los que lo votan y los que no lo votan. La segunda es su relación con el partido y gestionar las expectativas que intenta satisfacer y que muchas veces entran en contradicción con promesas generadas o con sus valores más íntimos. Y por último, y no menos importante su propio espacio para pensarse a sí mismo, para no desconectarse de su visión y de su coherencia.

En estas sesiones, el coach acompaña al político a reflexionar, le hace preguntas para que pueda ir descubriendo sus niveles de armonía así como la confluencia entre los intereses convergentes de los tres aspectos mencionados. Será, utilizando una metáfora “un espejo confiable en quien mirarse”.

“El coach político debe ser un profesional con una formación en coaching de la máxima calidad, que cuente con una Certificación que acredite su formación y sus horas de experiencia. Además debe conocer cómo se estructura la política, sus tiempos, cómo funcionan los partidos, las complejidades del sistema, la proyección pública, el valor y la importancia de la imagen”, señala María López Herranz, presidenta de ICF España.

Sin embargo, el coaching político no difiere sustancialmente del coaching ejecutivo ya que la materia prima es la misma. Por tanto, no se puede entender como una disciplina sino como una especialidad del coaching.

De igual manera, la relación que se genera entre el coach y el político o coachee en este proceso es muy intensa, enriquecedora y productiva, por lo que la presidenta de ICF España resalta la importancia de que el coach esté Certificado por ICF, “ya que el Código Ético y Deontológico es muy estricto y claro al respecto y la Certificacion de la Federación Internacional de Coaching genera tranquilidad y confianza al político que utiliza sus servicios profesionales”.

Sobre ICF

La ICF, fundada en 1995, es una organización sin ánimo de lucro, líder mundial, con más de 21.000 miembros en 103 países, dedicada al avance de la profesión del Coaching mediante el establecimiento de los más altos estándares profesionales, proporcionando una certificación independiente, y la creación de una red de coaches certificados.

ICF España es el capítulo español y se constituyó en el año 2004 con el fin de promover el ejercicio profesional del Coaching en nuestro país, de acuerdo con los estándares internacionales de ICF. La progresión de asociados ha sido exponencial pasando en estos años a configurar una red de más de 700 miembros que ejercen en la actualidad la actividad. ICF España fue la anfitriona del Congreso Europeo del Coaching (Madrid, 2011).

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